27 de enero – Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto

Una original mirada es la del artista polaco Horst Hoheisel, quien realiza intervenciones artísticas en el espacio público que no se centran puntualmente en la conmemoración de las víctimas al estilo clásico, sino más bien en la ausencia y en las reminiscencias que ha dejado el conflicto. Hoheisel considera que la apelación a esas huellas promueve la reflexión sobre el pasado.

La “Fuente de Aschrott” (ver fotos) es un claro ejemplo de su propuesta. De una manera particular, recuerda una fuente que se encontraba en la ciudad alemana de Kassel y que fue destruida por los nazis en 1939 debido a que su patrocinador había sido Sigmund Aschrott, un empresario de origen judío.

Hoheisel reconstruyó en 1987 la misma fuente pero invertida, como una herida abierta de doce metros de profundidad extendida tierra adentro hasta alcanzar las capas subterráneas de la ciudad. El susurro del agua que fluye desde el interior de la fuente y el eco imponente del vacío que evoca, interpelan a sus visitantes a reflexionar sobre su historia y sobre el horror del holocausto en todas sus dimensiones.

 

Horst Hoheisel

Nació en Posnan, Polonia en 1944. Es uno de los exponentes más destacados a nivel mundial en arte público y principal referente del “contra -monumento” -vertiente crítica del arte que nace en Alemania durante la década de los 80’-. Sus trabajos se contraponen a los conceptos fundamentales de los monumentos clásicos, por su búsqueda permanente de formas novedosas para conmemorar el pasado.

¿Por qué se conmemora este día?

Desde 2005, cada año las Naciones Unidas convocan a los Estados a recordar a las víctimas del Holocausto y promueve la realización de políticas de educación sobre el tema para garantizar la no repetición de estos crímenes. La fecha escogida recuerda el día en que el Ejército Rojo liberó en 1945 a los/as prisioneros/as del campo de concentración nazi de Auschwitz-Birkenau, ubicado en Polonia.