24 de marzo: Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia (Argentina)

Hoy se conmemora uno de los golpes de Estado más cruentos de la historia argentina que no solo significó una profunda herida al sistema democrático sino que dio lugar a la más terrible y sistemática violación de los derechos humanos en nuestro país. El 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas derrocaron al gobierno constitucional y decretaron el estado de sitio, disolvieron el Congreso, destituyeron a los gobiernos provinciales, suspendieron toda actividad gremial y de partidos políticos. Se iniciaba así el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional que dejó un devastador panorama en nuestro país y permaneció en el poder hasta diciembre de 1983.

Articulado desde el Estado, el proceso instrumentó un plan sistemático de secuestro, tortura y asesinato de miles de personas. Entre las más flagrantes violaciones a los derechos humanos fue estremecedor el caso de mujeres secuestradas embarazadas que se vieron obligadas a dar a luz en la clandestinidad y cuyos hijos, en muchos casos, fueron apropiados ilegalmente por los perpetradores. Hasta la fecha, la asociación Abuelas de Plaza de Mayo ha logrado recuperar la identidad de 127 niñas y niños y todavía se buscan alrededor de trescientas personas –hoy adultas-, de las cuales se desconoce su paradero.

Recién restaurada la  democracia, el nuevo presidente constitucional decretó la creación de la Comisión Nacional para la Desaparición de Personas (CONADEP), que se dedicó a investigar los hechos relacionados con la desaparición de personas, dirigiendo una extensa tarea de investigación, recolección de  pruebas y denuncias, muchas de las cuales fueron remitidas luego a la Justicia. La CONADEP generó las condiciones para hacer posibles los juicios posteriores.

La censura aplicada por la dictadura militar:

El proyecto de la dictadura, de disciplinamiento y control de la población, no se limitó a la persecución, represión y desaparición de personas. También abarcó a la obra cultural. Entre otros métodos de censura, el gobierno militar prohibió una numerosa cantidad de libros, revistas, canciones, obras de teatro y películas, y además persiguió a artistas: 331 personas pasaron a integrar una “lista negra” (divulgada por el Ministerio de Defensa en 2013), que incluyó nombres como Norma Aleandro, Norman Briski, Julio Cortázar, María Elena Walsh, muchos de los cuales tuvieron que exiliarse.

Más de doscientas canciones fueron prohibidas, de artistas tan diversos como Luis Alberto Spinetta, León Gieco, Charly García, Alberto Cortez, María Elena Walsh, Cacho Castaña, Palito Ortega, Camilo Sesto, Horacio Guarany, Queen, Rod Stewart, Eric Clapton, Pink Floyd y Alfredo Zitarrosa, entre otros.

 “La planta de Bartolo” (del libro de cuentos infantiles “La torre de cubos”, Laura Devetach, 1966).

Imágenes realizadas por el artista plástico Victor Viano (ya fallecido) para la primera edición del libro, realizada en la provincia de Córdoba, Argentina.

La dictadura militar, en su afán de censura  sobre las manifestaciones culturales, prohibió el libro “La torre de cubos”, del que forma parte el cuento infantil “La planta de Bartolo”. La primera provincia que lo censuró fue Santa Fe, replicada posteriormente por otros distritos y finalmente a nivel nacional. Uno de los argumentos que pretendió fundamentar la prohibición expresa fue que  “del análisis de la obra se desprenden graves falencias tales como simbología confusa, cuestionamientos ideológicos-sociales, objetivos no adecuados al hecho estético, ilimitada fantasía”. La Resolución N° 480, fechada el 23 de mayo de 1979, sostiene que la obra se centra en “los aspectos sociales como crítica a la organización del trabajo, la propiedad privada y al principio de autoridad enfrentando grupos sociales, raciales o económicos con base completamente materialista, como también cuestionando la vida familiar, distorsas y giros de mal gusto, la cual en vez de ayudar a construir, lleva a la destrucción de los valores tradicionales de nuestra cultura”.

El libro volvió a editarse en 1985, luego del advenimiento de la democracia. Recién en 2017 el Gobierno de la provincia de Santa Fe derogó aquel decreto, en un gesto de desagravio y de reparación histórica.

En este video, la escritora Laura Devetach nos brinda detalles de cómo vivió aquellos años de censura hacia su obra.

 

La animación que aparece en el video fue cedida especialmente para este trabajo por el artista Maxi Bearzi.