17 de mayo – Día Internacional contra la Homofobia, Bifobia y Transfobia

El 17 de mayo de cada año se conmemora el Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia, celebración impulsada por la red internacional IDAHO (en inglés, International Day Against Homophobia and Biphobia) desde el año 2004, y que en la actualidad se reconoce en más de 130 países, 37 de los cuales todavía consideran las manifestaciones de personas homosexuales como ilegales -con 1.600 eventos reportados por parte de 1280 organizaciones en 2014, de acuerdo a los datos aportados por la IDAHO-.

Reconocido y autodenominado como colectivo LGBTI -en alusión a las siglas que designan a lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero e intersexuales-, este grupo recurrió a la movilización como principal recurso de visibilización, impulsando activas campañas para sensibilizar a la sociedad sobre las graves  discriminaciones hacia las personas con una orientación sexual no heterosexual, bregando por la instauración de una concepción amplia de la sexualidad humana no solo circunscripta al binomio hombre-mujer. El establecimiento institucional en los calendarios estatales e internacionales ha servido para instalar el 17 de mayo como una jornada de denuncia y reflexión sobre la segregación que sufren y como una forma de actualizar la lucha por el reconocimiento de los derechos civiles de este grupo.

La elección de esa fecha obedece a que el 17 de mayo de 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) excluyó  a la homosexualidad de la Clasificación Internacional de Enfermedades, aceptándola oficialmente como una variación natural de la sexualidad humana. La psiquiatría norteamericana había dado pasos importantes en el mismo sentido y, luego de años de concebir la homosexualidad como una “desviación sexual”, en 1986 la eliminó del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales.

En su libro “Despatologizar, despenalizar, desaprender: luchas LGTB y emancipación social”, los investigadores Antoni Jesús Aguiló y Ana Cristina Santos destacan el cambio crucial que significó el reconocimiento de la identidad sexual en un terreno discursivo (principalmente el que refiere a la mirada médico-juríca): “La eliminación de la supuesta condición patológica de gays y lesbianas fue un acontecimiento crucial en el largo camino hacia la emancipación del colectivo homosexual, poniendo al descubierto la homofobia (re)producida y legitimada por el discurso médico oficial y contribuyendo enormemente a la aceptación social de la homosexualidad. Por ‘homofobia’ (y, más en general, por LGTBfobia) entendemos un fenómeno social y cultural que consiste en un conjunto persistente de actitudes y sentimientos de repulsión, rechazo, miedo psicológico y social, hostilidad, vergüenza, intolerancia, odio y desprecio, entre otras actitudes negativas, de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales por el mero hecho de serlo”.

Esta forma de violencia sigue vigente en gran parte del mundo.  El último informe anual de la ILGA (International Lesbian, Gay, Bisexual, Trans and Intersex Association) da cuenta de un relevamiento donde se publican mapas con información detallada acerca de los países que legislan en materia de orientación sexual. El documento refleja que todavía existen 72 Estados que mantienen algún grado de criminalización hacia la orientación sexual.

En la segunda mitad del siglo XX, la lucha contra la patologización tuvo como vanguardia a los Frentes de Liberación Homosexual que se formaron en varios países como Estados Unidos, Francia, Alemania y Argentina, proceso que llevó a que se despenalizara la homosexualidad en un gran porcentaje de países de Occidente.

En Argentina, especialmente a partir de la caída de la dictadura militar en 1983, se generó un activismo en contra de la discriminación por orientación sexual, que se intensificó en los 90’. En 1992 se produjo la primera marcha del Orgullo Gay Lésbico en Buenos Aires y uno de los principales propulsores fue Carlos Jáuregui (1957 – 1996), un destacado activista que ayudó a impulsar el primer proyecto de unión civil, que fue también el primer presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) entre 1984 y 1987, y que posteriormente fundó la asociación Gays por los Derechos Civiles, en 1991.

El cineasta argentino Lucas Santa Ana realizó un documental sobre la vida de Carlos Jáuregui. Y en el video que ofrecemos a continuación, el director de “Un puto inolvidable” nos brinda su mirada acerca de Jáuregui y la lucha contra la discriminación por orientación sexual en la Argentina de las últimas décadas.