César Rodríguez Garavito inauguró el Curso Internacional sobre Derechos Humanos 2018

El jurista colombiano advirtió que la situación de los derechos humanos sufre una crisis a nivel mundial de la que deberá salir con nuevos métodos, ya que los desafíos actuales de las democracias son muy diferentes a los del siglo pasado. Lo hizo al presentar su trabajo Investigación-acción, en la apertura de la edición 2018 del Curso Internacional que organizó el CIPDH.

 

Con una trasmisión en vivo desde Nueva York, el jurista y sociólogo colombiano César Rodríguez Garavito fue el responsable de conducir la conferencia inaugural del Curso Internacional de Derechos Humanos, en su edición 2018, sobre la temática Investigación en derechos humanos, verificación de hechos, documentación y monitoreo. Abierta a todo público, ante más de un centenar de asistentes y con la presencia de las máximas autoridades del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Argentina, Rodríguez Garavito disertó sobre “El futuro de los derechos humanos: investigación-acción para un mundo multipolar y multimedia”.

Con el aporte de Guillermo Fernández-Maldonado Castro, representante adjunto de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia, y Juan Méndez, ex relator especial de Naciones Unidas sobre la tortura, y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes, la conferencia se realizó en el auditorio Jorge Luis Borges de la Biblioteca Nacional “Mariano Moreno” y se trasmitió por streaming, vía Facebook Live.

En la primera parte de la exposición, Rodríguez Garavito hizo un llamado de atención sobre la situación actual en el mundo. “La democracia y los derechos humanos están hoy en particular peligro”, advirtió. A diferencia de los tradicionales golpes de Estado que caracterizaron al siglo XX, hoy “la adopción de discursos y políticas sostenidos desde algunos gobiernos ‘populistas’ del XXI, son ejemplos de prácticas que terminan erosionando la democracia”. Además, advirtió cómo hoy, desde gobiernos identificados con ideologías tanto de izquierda como de derecha, se sostienen prácticas o discursos en detrimento de las libertades y los derechos humanos.

En la segunda parte presentó una propuesta para la investigación en el campo de los derechos humanos, un trabajo al que describió como “un híbrido, que intersecta herramientas de la investigación académica -con estructura y protocolos rigurosos- con una definida orientación al impacto social, buscando la combinación entre la incidencia pública y la producción de conocimiento”. Esta forma de hacer investigación, en su modo de ver “ofrece una reflexión sobre la naturaleza y los desafíos de la investigación-acción”. El autor se basa en los datos y las vivencias de tres estudios de caso sobre conflictos socio ambientales en territorios indígenas que alcanzaron gran visibilidad: la disputa relacionada con la construcción de la represa de Urrá, en Colombia; el conflicto sobre la explotación de petróleo, en Sarayaku, en la Amazonia ecuatoriana; y la pelea originada por la construcción de la represa de Belo Monte, en la Amazonia brasileña.

Finalmente, reclamó nuevas formas y métodos para hacer frente a los desafíos actuales, “porque con más de lo mismo, los derechos humanos –infortunadamente- no podrán mantener su vigencia” en un mundo que soporta constantes y múltiples transformaciones.

En la apertura, Germán Garavano, Ministro de Justicia y Derechos Humanos de la República Argentina; Claudio Avruj, Secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de Argentina; Lidia Brito, Directora de la Oficina Regional de la UNESCO, Montevideo, Uruguay; Daniel Tarnopolsky, Representante de Organismos de DDHH ante el Consejo de Administración del CIPDH, Argentina; y Patricia Tappatá Valdez, Directora del CIPDH, Argentina; ofrecieron palabras de bienvenida y de inauguración del curso.

Esta Conferencia Magistral ofreció un marco conceptual para el Curso Internacional de derechos humanos, desarrollado en el Observatorio Villa Ocampo de la UNESCO, desde el 30 de octubre al 2 de noviembre último, en el que treinta y ocho profesionales seleccionados por su desempeño en el campo de los derechos humanos participaron en representación de veintiún países, de cuatro continentes.