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21 de agosto Día Internacional de Conmemoración y Homenaje a las Víctimas del Terrorismo

El terrorismo es el acto más criminal y cobarde que atenta contra la vida de forma inesperada. Los actos de terrorismo  propagan una serie de ideologías del odio que hieren, dañan y matan a miles de personas inocentes cada año. Ante este escenario, las víctimas del terrorismo luchan para que se escuchen sus voces, se apoyen sus necesidades y se respeten sus derechos.

La Asamblea General, en su resolución 72/165 (2017), decide proclamar el 21 de agosto Día Internacional de Conmemoración y Homenaje a las Víctimas del Terrorismo a fin de honrar y apoyar a las víctimas y sobrevivientes del terrorismo y promover y proteger el goce pleno de sus derechos humanos y libertades fundamentales. Al proclamar un Día Internacional dedicado a las víctimas del terrorismo, la Asamblea General reconoce que la promoción y la protección de los derechos humanos y el estado de derecho en el ámbito nacional y los niveles internacionales son esenciales para prevenir y combatir el terrorismo.

El terrorismo abarca toda una serie de complejas amenazas: el terrorismo organizado en zonas de conflicto, los combatientes terroristas extranjeros, los “lobos solitarios” radicalizados y los atentados con materiales químicos, biológicos, radiactivos, nucleares y explosivos. En la actualidad los grupos terroristas incitan a las personas, a menudo jóvenes, a dejar sus comunidades y viajar a zonas de conflicto.

La estrategia global de las Naciones Unidas contra el terrorismo, aprobada por la Asamblea General el 8 de septiembre de 2006, señala que la deshumanización de las víctimas en todas sus formas y manifestaciones genera un ambiente propicio para la propagación del terrorismo.  Es por eso que el fortalecimiento y el aprovechamiento al máximo de la capacidad de las Naciones Unidas en ámbitos como la prevención de conflictos, la negociación, la mediación y el mantenimiento y la consolidación de la paz, es la forma más eficaz de luchar contra el terrorismo y respetar la dignidad humana y defender el estado de derecho.  Esto constituye el marco de la labor principal que realiza la Organización y todos los Estados miembro para apoyar y acompañar a las víctimas del terrorismo y a sus familias.