Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres
Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres

Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres

Los tipos de violencia hacia la mujer pueden adquirir diversos nombres: violencia contra la mujer, femicidio, trata, mutilación genital o ciberacoso, entre muchos otros. Todos ellos repudiables y considerados delitos en la mayoría de los países del mundo.

Para mayor clarificación, la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer emitida desde la Asamblea General de la ONU en 1993, define la violencia contra la mujer como “todo acto de violencia que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”. Los efectos psicológicos adversos de la violencia contra las mujeres y niñas, al igual que las consecuencias negativas para su salud sexual y reproductiva, afectan a las mujeres en toda etapa de sus vidas.

El día elegido tiene su origen en 1981 cuando organizaciones y activistas de diferentes países, comenzaron a realizar cada 25 de noviembre una jornada de protesta contra la violencia de género. La fecha es un homenaje a la memoria de las hermanas Mirabal, tres militantes políticas de República Dominicana que fueron brutalmente asesinadas ese mismo día, pero de 1960, por orden del dictador Rafael Trujillo.

Si bien la violencia de género es generalizada, esta puede y debe prevenirse con urgencia. Detener esta violencia comienza por creer en las sobrevivientes, adoptando enfoques integrales e inclusivos que aborden las causas fundamentales, transformen las normas sociales dañinas y empoderen a las mujeres y las niñas.

La violencia contra mujeres y niñas sigue siendo un obstáculo para alcanzar igualdad, desarrollo, paz, al igual que el respeto de sus derechos humanos. Por eso los Estados deben ser partícipes principales en focalizar estas luchas y actuar con determinación y con justicia, proporcionando las medidas adecuadas reparativas a cada una de las víctimas, y velar en pos de la eliminación definitiva de todo tipo de violencia contra las mujeres y niñas.