En el mundo hay cerca de 25 millones de personas no identificadas con su sexo biológico y el 60% de ellas sufren depresión por el estigma y el rechazo social dada la reducida expectativa de vida y de violencia y discriminación de la cual son víctimas.

Pese a que los datos disponibles sugieren altas tasas de trastornos afectivos y que el riesgo de suicidio es motivo de preocupación, desde principios de siglo se han dado grandes pasos en el seguimiento de las necesidades de las personas transgénero.

En este orden, consideramos fundamental garantizar el derecho a la identidad de género, los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, el derecho a la educación y a la cultura, el derecho a la salud y el derecho al trabajo bajo condiciones justas, equitativas y satisfactorias de las personas no binarias

La Opinión Consultiva OC 24/17 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de fecha 24 de noviembre de 2017 concluye que los Estados deben garantizar la rectificación de la imagen, nombre y anotación del género o, en su caso, sexo en los registros y documentos legales, de conformidad con la identidad y expresión de género de las personas interesadas y en el caso de las personas no binarias, la CIDH ha destacado que, en algunos Estados de la región, existe la posibilidad de contar con un marcador de género neutro (“X”) en los documentos de identificación personal.

Argentina es uno de los países que más ha avanzado en reconocer la vivencia interna e individual de género tal como se autopercibe cada persona. Manifiesto específicamente en la ley 26743 de identidad de género, nuestro país fomenta la no discriminación de los y las habitantes cuya expresión de género corresponde o no con la asignada al nacer.

Es nuestro compromiso profundizar la validación de garantizar el derecho de las personas, incluidas las infancias y adolescencias no binarias, teniendo en cuenta su autonomía, y promover el respeto de sus derechos, su aceptación e inclusión social.