La conferencia “Reflexiones desde el presente: a 70 años de la Convención sobre Genocidio”, se desarrolló el jueves 13 de diciembre en la Cancillería argentina.

A setenta años de la firma de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio y de la adopción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el CIPDH, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la República Argentina y el Instituto Auschwitz para la Paz y Reconciliación organizaron la conferencia “Reflexiones desde el presente: a 70 años de la Convención sobre Genocidio”. La actividad, que contó con el apoyo de la Embajada de Alemania en Argentina, se desarrolló el pasado 13 de diciembre, en el salón Libertador del Palacio San Martín, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Ambos instrumentos constituyen los pilares fundacionales del sistema de protección internacional de los derechos humanos, imponiendo a la Convención la obligación de prevenir y sancionar el delito de genocidio como una forma de terminar definitivamente con un flagelo que azotó a la humanidad tantas veces en su historia.

La conmemoración motivó el intercambio y reflexión de los/las panelistas invitados, en el que se propuso, desde una perspectiva histórica, abrir un espacio de diálogo para conocer las estrategias y buenas prácticas desplegadas, reconocer los legados e identificar los obstáculos y fracasos que se produjeron en materia de prevención.

El agregado cultural de la Embajada de Alemania en Argentina, Sr. Harald Hermann, ofreció unas palabras de bienvenida y, a continuación, la Directora del Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos, Patricia Tappatá Valdez, presentó la conferencia como un trabajo de cooperación, a partir de una idea de la Dirección de Derechos Humanos de la Cancillería de Argentina.

En el primer panel, “Perspectivas históricas y jurídicas del crimen de genocidio”, se hizo un repaso de experiencias históricas, con una mirada -desde lo jurídico- al rol de los tribunales internacionales y los desafíos hacia el futuro que representa el compromiso de la firma de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio. Moderado por Eugenia Carbone, directora del Programa para América Latina del Instituto Auschwitz para la Paz y Reconciliación, expusieron, Hans-Christian Jasch, director ejecutivo de la Casa de la Conferencia de Wannsee, Alemania -sitio memorial y educativo sobre la persecución y el asesinato de los judíos europeos-, Natalia Luterstein, abogada y profesora argentina especialista en derecho internacional público, y Fabián Oddone, diplomático argentino que desde su lugar en el departamento de derechos Humanos de la Cancillería fue miembro de la Comisión para Refugiados y el Plan Nacional Contra la Discriminación.

El concepto de genocidio y su evolución durante y después de los juicios de Nuremberg fue el tema de la exposición del académico e historiador alemán. Luterstein, por su parte, hizo un repaso de lo acontecido en el derecho internacional a partir de la finalización de la Segunda Guerra Mundial y la incorporación del concepto de responsabilidad del estado en los genocidios. Oddone abordó el genocidio como el resultado de un proceso que se gesta en las sociedades, que lejos de una irrupción súbita, requiere de un contexto de aparición, que –según el expositor- permite ser optimistas respecto de la posibilidad de implementación del primer precepto de la Convención, referido a la prevención.

En la segunda mesa, “Herramientas para la prevención: el aporte de la educación y las políticas de memoria”, se reflexionó sobre el rol de la educación, las iniciativas de memoria y el aporte de la sociedad civil para la prevención y la no repetición de los genocidios. Participaron Kerry Whigham, profesor e investigador norteamericano, y Emmanuel Kahan, investigador argentino y autor de numerosas publicaciones sobre el holocausto y genocidios. La moderación del panel estuvo a cargo de Tappatá Valdez, quien expresó que las instituciones de la sociedad civil que trabajan con derechos humanos tienen entre sus funciones “la de generar una masa crítica, la creación de una opinión que sea capaz de ponerse de pie, de hacer los esfuerzos necesarios  en pos de que sea imposible la vuelta de este tipo de crímenes”.

Whigham expuso sobre “Memoria y memorialización como puente entre el pasado y el presente”, instalando el debate sobre la capacidad preventiva de la memoria. El experto en prevención de genocidio y atrocidades masivas mencionó la advertencia que realizan algunos autores: “la memoria del holocausto no impidió otros genocidios posteriores, aunque eso no significa que la memoria no tenga una potencia preventiva. Sólo que la memoria no es preventiva siempre, a veces es utilizada para fomentar la violencia, en lugar de prevenirla”. A su turno, Kahan agradeció al CIPDH y AIPR por el espacio para debatir y se explayó sobre el aporte de las organizaciones de la sociedad civil a la memoria, como horizonte reparador.

A continuación, Patricia Tappatá Valdez, Graciela Karababikian y Gregoire Champenois, del CIPDH, presentaron #MemoriasSituadas, un mapa interactivo -próximo a publicarse en la página web del CIPDH- que ofrece un relevamiento de lugares de memoria relacionados con graves violaciones a los derechos humanos. Esta es una iniciativa de elaboración colectiva que cuenta con un Consejo Asesor de expertos quienes trabajaron activamente en su preparación y que está integrado por Celeste Adamoli, Teresa Anchorena, Florencia Buonomo, Claudia Cabouli, Rubén Chababo, Adrian Gorelik, Gustavo Nielsen y Fabian Oddone.

Para finalizar, se realizó la presentación del Programa Nacional de Prevención del Genocidio y crímenes atroces, un trabajo con aportes de diferentes reparticiones públicas de Argentina: Ministerio de Defensa, Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Ministerio de Educación y Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación, perteneciente al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.