Cuando la dictadura militar asumió aplicó un plan económico de corte neoliberal e instauro una política de Terrorismo de Estado, utilizando una metodología precisa y sistemática, producto de un plan político con el objetivo de destruir y desmantelar todas las estructuras sociales, civiles y políticas.

Esta reforma económica fue acompañada con la puesta en marcha de un plan de secuestro, tortura y desaparición de luchadoras y luchadores sociales (en cuya lista incluyó a militantes por los derechos de las personas con discapacidad) La exclusión y discriminación (por identidad política, clase social, religiosa, de género, orientación sexual o por tener algún tipo de discapacidad) era una de las bases de la ideología central de ese gobierno no una consecuencia no deseada como pretendían instalar.

En el cruce entre discapacidad y dictadura es interesante tener presente el trabajo realizado por María Fernanda Santarrone y Carolina Kaufmann “Los Discapacitados sociales. La Política de Educación Especial durante la última dictadura militar” de la Universidad de Entre Ríos.

Las autoras analizan el concepto de “discapacitados sociales” que fue generado en el marco de la VII Asamblea Extraordinaria del Consejo Federal de Educación realizado el 18 de diciembre de 1978 y presidida por el Ministro de Educación Juan Amadeo, donde la dictadura introdujo la categoría de “discapacitados sociales” en clara consonancia con el Modelo Médico Rehabilitador o Individual.

Dicho modelo considera la discapacidad como un problema de la persona y la categorizaba como un problema individual. En la actualidad esto ha sido revisado y cuestionado por el Modelo Social el cual reconoce que algunas personas tienen variaciones físicas, sensoriales, intelectuales y éstas pueden causar limitaciones funcionales, que no tienen por qué llevar a la invalidez, a menos que el entorno no sea accesible. El modelo social de la discapacidad no niega que existan diferencias individuales que provocan limitaciones, pero ellas no son las causas de la exclusión de los individuos. Un aspecto fundamental del modelo social es la igualdad de derechos y la posibilidad de tomar decisiones, lo que dignifica a las personas y les da la oportunidad de una vida independiente.

En el trabajo de Santarrone y Kaufmann vemos como la dictadura tenía, entre otros, el objetivo de “normalizar a la persona con discapacidad”, a través del discurso sobre la “discapacidad social” que conllevaba una fuerte carga discriminatoria y peyorativa a partir de la cual se construyó la realidad. El proyecto educativo dictatorial, de una visión instrumental – técnica puso a las personas con discapacidad en un lugar meramente asistencial sin tener en cuenta el potencial que poseen a lo largo de su vida. Hoy el presente nos encuentra en democracia y aún quedan por garantizar muchos más derechos reivindicados por el colectivo de personas con discapacidad.

Con avances y retrocesos, es importante destacar el esfuerzo del gobierno nacional por la inclusión de los grupos más vulnerables de la sociedad, aun así, necesitamos que las personas con discapacidad continúen profundizando su participación no solo sobre las decisiones políticas que los afecta directamente sino además para pensar juntos en una Argentina con desarrollo e inclusión para todas y todos.

Lic. Leonardo Martín Pacecca

Director de Fortalecimiento de las Capacidades Institucionales CIPDH – UNESCO

Lic. Federico Giles

Asesor del área de Proyectos e Investigación CIPDH – UNESCO