Entre los días 19 y 20 de octubre se desarrolló la segunda edición de este Encuentro, organizado por el Equipo de Estudios e Investigación del CIPDH-UNESCO bajo el lema: “Mujeres de la Tierra. Recopilación de saberes y experiencias para la implementación de los ODS”.

Este plenario de saberes y conocimientos forma parte integral del Centro con el propósito de dar a conocer los desafíos cotidianos que las mujeres rurales enfrentan para el desarrollo de sus economía locales, la conquista de derechos y la igualdad de oportunidades frente a posturas de patriarcado que aún hoy se siguen implementando a nivel nacional, regional e internacional. El encuentro se realizó con gran repercusión de convocatoria, tanto por parte de las expositoras como de los y las participantes mediante la plataforma Zoom, abriéndose a toda la comunidad para su seguimiento desde Facebook live.

La directora ejecutiva del CIPDH-UNESCO, Fernanda Gil lozano, realizó la apertura destacando que “la idea de este ciclo de encuentros es generar un espacio de referencia entre organismos nacionales, regionales e internacionales y de la sociedad para reflexionar acerca de la problemática de las mujeres rurales”, enfatizando en su discurso que “las mujeres rurales de América Latina, el Caribe y África constituyen una población muy diversa pero con problemáticas iguales”. Gil Lozano resaltó la importancia de los logros alcanzados hasta el momento cuando expresó que “se siente en toda la región la creciente defensa de las mujeres de la tierra, el agua y el medio ambiente” como parte fundamental de ser y de pertenecer a esta gran comunidad de mujeres.

La primera parte del encuentro fue presentada por Elena Hanono, responsable del Equipo de Estudios e Investigación Mujeres de la Tierra quien expresó que “…Desde el Centro Internacional para la Promoción de DDHH de la UNESCO venimos realizando con orgullo este ciclo con el objetivo de promover el acceso y fortalecimiento de los derechos de las mujeres rurales…” y que “…la historia puede escribirse de manera tradicional, con palabras, con frases, pero también desde los movimientos cotidianos, a través de la organización, la creación conjunta, la reflexión y la acción, que nos permitan cambiar situaciones vividas como injustas…”

Como primera expositora tomó la palabra Deolinda Carrizo de Argentina, Directora de Género de la Secretaría de Agricultura Familiar del Ministerio de Agricultura Nacional, campesina, indígena militante en MOCASE, quien destacó el rol de la mujer rural como las que “han sido quienes han puesto el cuerpo para defenderse de las políticas neoliberales de toda Latinoamérica”, asegurando que las mujeres campesinas “no somos sujetos productivos sino parte de la solución que, en algún momento, unos pocos dijeron que iban a terminar con el hambre en todo el mundo”. Carrizo, además, sostuvo que en temas de soberanía alimenticia, no es imprescindible saber de dónde viene el alimento y por qué, sino lo importante es saber cuál es el trabajo arduo y cotidiano que realizan las mujeres de la tierra para su obtención. Culminó asegurando que para fortalecer la agricultura campesina indígena, el rol de las mujeres campesinas es estar en los espacios de decisión, contribuyendo de esta manera a “eliminar la brecha de género”, destacando también su trabajo en los refugios  a las mujeres en situación de violencia de género.

Le siguió como segunda expositora, Lilian Galán de Uruguay, Legisladora perteneciente al Movimiento de Participación Popular del Frente Amplio, quien compartió la realidad de su país en relación a estas temáticas explicando que “el tema de tierra y de la mujer son territorios en disputa, hoy más que nunca en América Latina, África y el Caribe” y valoró el logro de las políticas públicas que, como agentes de cambios, implementó su partido de extender la copropiedad conjunta de la tierra a esposas y concubinas, y el avance paulatino para alcanzar los ODS.

Por su parte, Ángela Chislla Palomino, Lideresa de organizaciones del Perú, Presidenta de la Asociación de Comerciantes por la Reactivación Económica, Dirigente Indígena y Campesina y ex regidora de la provincia peruana Melgar Ayaviri, reivindicó el hecho histórico de la Segunda Reforma Agraria agradeciendo a las hermanas que durante siglos han sabido cuidar y proteger la tierra con la calidez que otorga la cosmovisión andina. Compartió su incansable lucha en pos de las mujeres indígenas para que se las considere como las “amas de la tierra”, las “verdaderas trabajadoras y proporcionadoras de sustento para sus familias”, expresando con pesar que en su país son casi nulas las políticas de posesión de tierras por parte de las mujeres. Por otro lado destacó que desde los medios de comunicación no se informa la realidad cotidiana de las dificultades de vida de los pueblos originarios, más bien se los margina o generan noticias de desprestigio predisponiendo a la sociedad en general hacia la discriminación de estas comunidades, principalmente en lo que se refiere a la posesión de la tierra y la toma de decisiones. Expuso su deseo de que por parte del  Estado se establezca un “banco agrario o de fomento para que los pueblo indígenas puedan manejar su propia economía de manera sustentable y real”.  Asimismo, subrayó la ausencia de políticas reparativas en su país a las mujeres indígenas que han sufrido forzadamente las esterilizaciones en el pasado. Por último y como cierre a su intervención en el encuentro,  se destacaron sus palabras al expresar: “Nosotras defendemos con nuestras vidas a la tierra porque es nuestra madre y así la consideramos (…) las mujeres somos las que estamos adelante en las luchas de los pueblos pero al momento de las decisiones no nos toman en cuenta (…) las mujeres exigimos el acceso a la tierra y que se dé la soberanía alimentaria a nuestro pueblo”.

Marisa Pineau, Magister, Investigadora y Profesora de Estudios Africanos, en su intervención discursiva planteó dos ejes en relación con la realidad de las mujeres campesinas en el continente Africano. Por un lado aseguró que las mujeres africanas se encuentran en una búsqueda permanente hacia la igualdad y el derecho a la tierra. Por otro, destacó que existe en África un gran porcentaje de mujeres Jefas de Familia como consecuencia directa de la migración de los hombres en los últimos años. Asimismo dijo que al terminar el apartheid en 1994, tomando el caso de Sudáfrica, se le otorgó y amplió derechos a las mujeres y varones por igual, pero que en la práctica los derechos de las mujeres se han visto impedidos, marginándolas de toda participación.

Como última exponente de esta primera etapa del encuentro, fue el turno de Jacqueline Gómez de Uruguay, quien dirigió el Instituto Nacional de Colonización del Uruguay (2013-2020), es además Ingeniera Agrónoma y participa en cursos sobre economía agraria y medio ambiente. En su exposición enfatizó la importancia de no sólo lograr el acceso a la tierra por parte de las mujeres sino, también, que acompañado a este derecho se le asocia el derecho a la salud, a la educación, al entretenimiento y a la erradicación de todo tipo de violencia de género. Desde el Instituto, y como presidenta del mismo en 2014, explicó que en Uruguay se pudo avanzar mucho en las condiciones de igualdad al derecho a la tierra y la aplicación de un gran porcentaje de titularidad conjunta compartida de las explotaciones agropecuarias, pero que actualmente existe un retroceso lamentable en las políticas de tierras para mujeres. Por esta razón enfatizó en que se “requiere un cambio cultural de nuestra parte” como mecanismo de avance y concertación de derechos de todas las mujeres, sea cual fuere su región o país de pertenencia.

La primer parte de esta jornada fue presentada y facilitada por Pía Berdiñas quien expresó que “…se abre la pregunta sobre la particularidad de estos movimientos que surgen de la intersección entre ruralidad y género, atravesados por múltiples desigualdades y violencias, en ocasiones extremas, y que desde ese lugar logran organizarse para aportar voz y conciencia en la emergencia, y proponer formas propias y cuidadosas de ver, ser y estar en el mundo. Que el reconocimiento de estas realidades y voces sirva para reflexionar acerca de hacia dónde vamos tanto en la práctica del desarrollo como en la formulación de políticas públicas. La segunda parte de esta mesa fue moderada por Magdalena Aquino. Ambas son integrantes del Equipo de Estudios e Investigación Mujeres de la Tierra del CIPDH-UNESCO.

Katta Alonso de Chile, vocera y miembra fundadora de Mujeres de Zonas de Sacrificio en Resistencia de Puchuncavi Quintero, expuso la crítica situación ambiental que afecta a la zona por la instalación de numerosas industrias contaminantes, que destruyeron las actividades rurales y pesqueras, contaminando tierra, agua, aire,  y dañando severamente la salud de la población. Desde su movimiento trabajan con otras instituciones, para demostrar los daños en la salud y el ambiente. Han ganado dos fallos en la Corte Suprema de Chile sin que fueran acatados. Señaló las consecuencias de  políticas permiten que las industrias sigan dañando el ambiente,  mitiguen la protesta y compren voluntades.  Sostuvo la urgente necesidad de un plan de descontaminación, reparación y restauración de los territorios. Señaló que tienen “puesta la esperanza en la Nueva Constitución, que respete los derechos humanos y que sea ecológica, social y sustentable”   para poder volver a vivir de la agricultura, la pesca y el turismo valorando el respeto de los derechos humanos.

Valentina Escuti Bustos de Chile, artista visual y gestora cultural de acciones medio ambientales, fundadora de “Chao Pescao” y “Chao Carbón”, movimientos ciudadanos que vinculan arte y comunicación con la defensa del territorio y el ambiente, la erradicación de focos industriales y energéticos de contaminación. Con estos movimientos se ha contribuido a  detener varios proyectos y una ley de cierre de termoeléctricas. Manifestó la fuerza del arte como fuerza de comunicación que sensibiliza, como herramienta para resguardar la vida y los derechos humanos. Trabajan activamente junto a la comunidad y a diversos artistas para detener la construcción de la minera Dominga, la contaminación y la corrupción que involucra.

Como representante del Ecuador, fue el turno de Gabriela “Sinchi” Gómez, Comunicadora y feminista, Productora radial y gestora de contenidos comunicacionales con enfoque en Género. Puso su acento discursivo en el empoderamiento de las mujeres en las zonas rurales de su país y en la lucha histórica que éstas vienen llevando por los territorios y la producción agrícola-ganadera. Destacó su crítica contra el “extractivismo”, modelo económico actual de Ecuador, por el cual los hombres emigran, siendo las mujeres el único  sostén de la vida, la alimentación y la producción de sus comunidades campesinas. Sinchi Gómez señaló, además, el arduo trabajo de las mujeres de su país al mencionar que: “También luchamos por el territorio  tierra y por el territorio cuerpo porque las mujeres sufren mucha violencia (…) 6 de cada 10 mujeres sufren violencia en su vida”.

Alejandra Bonilla Leiva de Costa Rica, Agrónoma, Coordinadora del Proyecto Interuniversitario de Economía Solidaria y Feminismo de la Universidad Nacional de Costa Rica, miembra fundadora de Tinamaste para la promoción del desarrollo de las mujeres indígenas y rurales de Costa Rica. En su exposición enfatizó su preocupación al decir “el centro de poder tiene una visión muy clasista anti-indigenista y anti-campesina” y por esta razón que se extiende en toda América Latina y el Caribe comenzó su lucha en favor de las mujeres de su país, las cuales muy pocas son poseedoras de tierras. Explicó, además, que la gran mayoría de la población campesina de Costa Rica, vive en situación “de prestado” de la tierra. Por otra parte, sostuvo que desde el Estado no existen políticas que acompañen y garanticen la distribución de tierras a mujeres  indígenas y rurales, siendo éstas las grandes productoras de alimentos. En sintonía con esto, reafirmó su pesar ya que este entorno de desinterés por las mujeres de su tierra también contribuye al incremento de violencia al no gozar de plenos derechos de igualdad. En su acotación final remarcó: “Negar el derecho a la tierra también es violencia”.

Como última expositora del encuentro expuso Lourdes Huanca, de Perú, Presidenta de la Federación de Mujeres Campesinas, Artesanas e Indígenas Nativas y Asalariadas del Perú. Su temática expositiva abarcó tres ejes claramente vinculados entre sí.  En primer lugar explicó que el principal problema de las mujeres indígenas de su país es enfrentar la falta de soberanía alimentaria, la falta de un sistema de salud y de una educación de calidad e inclusiva. En segundo lugar enfocó su preocupación por el escaso interés por parte del Estado en trabajar conjuntamente con las comunidades indígenas y campesinas para la implementación de políticas y la ampliación de derechos, principalmente de las mujeres. En tercer lugar preponderó la lucha y afirmó su compromiso  como  mujer  campesina e indígena cuando dijo: “Se acabó con el atropello a las mujeres (…) las mujeres campesinas deben ser valoradas por el aporte económico que hacemos a nuestros países”. Por último Huanca realizó un reclamo a favor de una ley de aborto para las niñas indígenas y campesinas de su país que hayan sido violadas y violentadas y desprovistas de todo tipo de derechos.

Como cierre final de este segundo Encuentro de Mujeres de la Tierra. América Latina, el Caribe y África, tomó la palabra nuevamente Fernanda Gil Lozano, directora ejecutiva del CIPDH-UNESCO, resaltando el gran trabajo y realización del encuentro, felicitando a su equipo como también a cada expositora y participantes del mismo. Gil Lozano señalo: “las mujeres desempeñamos un papel fundamental a la hora de garantizar la seguridad alimentaria de nuestras familias”. De esta manera ratificó la importancia de garantizar todos los derechos de las mujeres de la tierra y poner como ejemplo su inclaudicable lucha por alcanzarlos. Dijo, además, que “debemos tomar conciencia de la necesidad que las mujeres tengan acceso y control sobre su tierra para desafiar y cambiar estructuras de poder y patrones de desigualdad tan recurrentes en toda la región”. Enfatizó, también, la vinculación de la violencia de género en relación con la vivienda y con los desalojos forzosos por cuestiones discriminatorias, en torno al derecho a la herencia. Por último remarcó el compromiso desde el CIPDH-UNESCO en la realización de un documento “pionero” que servirá como consulta y guía para todas aquellas mujeres y niñas rurales que les han sido tan malamente postergadas de derechos.

Durante la realización del Encuentro, las coordinadoras  representantes del CIPDH-UNESCO saludaron y agradecieron la presencia y adhesión de referentes nacionales y regionales. Estos fueron: Silvia Horne, Diputada Nacional mandato cumplido; Mónica Treitl, Vicepresidenta del Partido Solidario de la Provincia de Buenos Aires y referente del Frente de Mujeres y Diversidad; Gustavo Carbonell, de Trama Sur Canal Social Latinoamericano; María Fernanda Silva, Embajadora argentina ante la Santa Sede; Cecilia Meirovich, Secretaria de Derechos Humanos dela Cancillería Argentina; Andrés Morales, Representante de Derechos Humanos; Magdalena Odarda, Directora del INAI; Antonia Chávez y Ana María Ribeiro; Ali Reyes, de Warmis Sin Fronteras Perú.