Hoy se celebra el Día Internacional de las y los Trabajadores. Sirve de homenaje para recordar a los “Mártires de Chicago”, un grupo de trabajadores con ideales anarquistas que en 1886 fueron ejecutados en esta ciudad de Estados Unidos de Norteamérica por animarse a reclamar una jornada laboral de 8 horas.

Hasta ese momento la jornada laboral podía ser de 18 horas de trabajo seguidas y sin descanso. Su petición para que se concretaran y establecieran las 8 horas diarias laborales fue el inicio de la lucha que vendría después en todo lo referido a la pluralidad y ampliación de derechos, como ser:
Salario digno
Francos y descanso
Retribuciones por despidos
Seguro de vida o accidentes
Asignación de cobertura de salud
Licencia por maternidad y/o paternidad
Jubilaciones y/o retiro
Condiciones de igualdad y retribución salarial sin discriminar la condición de género

Además reivindica el derecho al trabajo digno en condiciones humanas y rompe con la falta de consideración hacia el maltrato laboral cotidiano, las persecuciones por asociarse o pertenecer a un sindicato y la represión por parte de los Estados a la hora de defender sus derechos.

Es fundamental seguir consolidando la apertura de la conquista de derechos en relación con el trabajo, estableciendo como punto de partida la igualdad género respecto del otorgamiento de oportunidades y el desarrollo sostenible para seguir construyendo una sociedad más justa, equitativa e inclusiva.