A partir de 1980, la comunidad internacional incrementó su atención en los problemas relacionados con la familia. La Asamblea General de ONU fue adoptando resoluciones en ese sentido, buscando que aumentara la conciencia de los Estados y también de la sociedad civil sobre los problemas y necesidades de la familia, así como también para alcanzar herramientas efectivas para satisfacer esas necesidades.

Entre otras decisiones, en 1989 la Asamblea General proclamó a 1994 como el Año Internacional de la Familia, y en 1993 decidió que el 15 de mayo de cada año se celebrara el Día Internacional de las Familias. Finalmente, en 2012 la ONU proclamó el 1 de junio como el Día Mundial de las Madres y de los Padres, “para que se observe anualmente en honor de las madres y los padres en todo el mundo”.

En las últimas décadas el concepto de familia tradicional en muchos países ha ido evolucionando hacia otro en el que igualmente prima el amor y que resignifica la posibilidad de ser madre o padre también en estructuras familiares conformadas no de la manera heteronormativa. Aunque es muy desparejo el avance de todos estos derechos en el mundo y en muchos países aún se sostiene el viejo estereotipo, en otros países y regiones se ha impuesto el concepto de familia diversa, que no incluye sólo a las parejas del mismo sexo y sus hijxs, sino también a las personas transgénero y los matrimonios heterosexuales con hijxs homosexuales, bisexuales o transgénero. Además, y aunque el concepto es usado comúnmente para referirse a las familias LGBT, otro tipo de estructuras familiares pueden ser incluidas perfectamente bajo la categoría “diversa”, entre ellas madres o padres biológicos solteras/os, madres o padres de crianza (o tutor legal), madres o padres adoptivas/os, casadas/os, unidas/os o solteras/os, o progenitores poliamorosas/os (múltiples parejas románticas en el hogar).