El 14 de diciembre de 1990, la Asamblea General de las Naciones Unidas, a través de la resolución 45/106, designó el 1 de octubre Día Internacional de las Personas de Edad, para destacar el cambio demográfico que está sufriendo la población mundial y la necesidad de crear nuevas políticas y programas que beneficien a los miembros de la tercera edad.

Según datos de la ONU, la composición de la población mundial ha cambiado drásticamente en las últimas décadas. Entre 1950 y 2010, la esperanza de vida en todo el mundo aumentó de 46 a 68 años. A nivel mundial, había 703 millones de personas de 65 años o más en 2019. Durante las próximas tres décadas, se estima que el número de mayores aumente a más del doble, llegando a más de 1 500 millones de personas en 2050.

“A lo largo de la historia las personas mayores desempeñaron un papel social trascendental como líderes y referentes. Sin embargo, el paso de los años también puede acarrear vulnerabilidades y enfermedades, distintas formas de discriminación o la vulneración de derechos que supone vivir en condiciones de pobreza. Ante este escenario, es importante incentivar la participación de estas personas en la vida social, económica y política, así como reducir las numerosas desigualdades a las que se enfrentan”, demanda la Defensoría del Pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Para este año, el tema del Día Internacional de las Personas de Edad es “Equidad digital para todas las edades”, haciendo hincapié en la necesidad de que las personas de edad tengan acceso y una participación significativa en el mundo digital.