Desde 1994, cada 15 de mayo se celebra el Día Internacional de las Familias para crear conciencia sobre el papel fundamental de las familias en la educación de lxs hijxs desde la primera infancia, las oportunidades de aprendizaje permanente que existen para ellxs y también para reflexionar sobre cómo les afectan los procesos sociales, económicos y demográficos.

Naciones Unidas lo proclamó en 1993 mediante la resolución A/RES/47/237, siguiendo la inquietud expresada en los años ochenta por sectores de la comunidad internacional y efectivizada por el Consejo Económico y Social de la ONU (ECOSOC) sobre la declaración del año y otras medidas “para mejorar la situación y el bienestar de las familias e intensificar la cooperación internacional como parte de los esfuerzos mundiales para favorecer el progreso y desarrollo en lo social”.

Para este año el tema central de la celebración es el impacto de las nuevas tecnologías en el bienestar de las familias. La pandemia que sufre el mundo ha propiciado el incremento del uso de plataformas digitales, computación en nube y uso de macrodatos. En tal sentido, adquieren vital importancia la promoción de estas tendencias y la formulación de políticas orientadas hacia las necesidades de la familia.