El Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia se ha consolidado como la fecha más importante para el reconocimiento de las comunidades trans, bisexuales, lesbianas, gays, intersexuales, asexuales, pansexuales, queer, entre otras, a escala mundial. Reúne a comunidades de todo el mundo y llama a la acción a los gobiernos, los medios de comunicación y la sociedad ante el acoso, la discriminación y la muerte que sufren integrantes de estas comunidades por no ajustarse a las normas de género tradicionales establecidas.

Es de destacar que Naciones Unidas defiende la dignidad y los derechos de todos los seres humanos, incluidas las personas LGBTIQ+. En tal sentido, es fundamental crear un mundo inclusivo que permita a cada persona vivir libremente y con dignidad e igualdad de derechos, sin importar quién sea, dónde se encuentre o a quién ame.

Históricamente, las personas LGBTIQ+ han sido discriminadas en el acceso, la calidad y la disponibilidad de asistencia sanitaria, trabajo y educación y, lamentablemente, es más pronunciado en aquellos países que cuentan con normativas vigentes que criminalizan las relaciones entre personas del mismo sexo o a las personas trans.

La juventud LGBTIQ+ puede sufrir entornos hostiles con escasos o nulos sistemas de apoyo, seguridad y privacidad, lo que puede provocarles exclusión bajo las consecuentes situaciones traumáticas.

Es preciso aceptar el camino colectivo hacia sociedades que garanticen la justicia y la protección para todas las personas. En un mundo justo y equitativo es fundamental apoyar el reconocimiento de nuestros derechos humanos con independencia de nuestra orientación sexual, identidad o expresión de género.