Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz” (de la Declaración de constitución de la UNESCO). En diciembre de 2017, la Organización de las Naciones Unidas declaró al 16 de mayo como el Día Internacional de la Convivencia en Paz, para promover la tolerancia, la solidaridad, el respeto y la paz a nivel mundial.

La ONU se constituyó luego de la Segunda Guerra Mundial con el objetivo de librar a las futuras generaciones de los horrores de la guerra, trabajando por la paz duradera y el desarrollo sostenible. El mundo actual, sin embargo, aún está lejos de eliminar la discriminación y la intolerancia, incluyendo las basadas en la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política, el origen nacional, étnico o social, la posición económica, los impedimentos físicos, el nacimiento o cualquier otra condición.

Por eso, la ONU sigue promoviendo los valores del diálogo y la cooperación internacional: “la paz no sólo es la ausencia de conflictos. Convivir en paz consiste en aceptar las diferencias y tener la capacidad de escuchar, reconocer, respetar y apreciar a los demás, así como vivir de forma pacífica y unida. Es un proceso positivo, dinámico y participativo en que se promueva el diálogo y se solucionen los conflictos en un espíritu de entendimiento y cooperación mutuos”.