El 18 de diciembre de 1990, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares.

Esta herramienta dio un marco jurídico mínimo sobre las condiciones laborales de los trabajadores migratorios, que sufren muy difíciles condiciones laborales e incluso ser víctimas de redes de trata de personas.

Hasta el momento, el medio centenar de países que ha ratificado la Convención se compone fundamentalmente de países de origen de los migrantes.

En el año 2000, la ONU, ante el aumento de los flujos migratorios en el mundo, proclamó el Día Internacional del Migrante el 18 de diciembre de cada año, conmemorando aquella Convención y con el objetivo de “difundir información sobre los derechos humanos y libertades fundamentales de los migrantes, el resultado de sus experiencias y nuevas medidas que pueden implementarse para protegerlos”.

En el siglo actual, la cooperación intergubernamental en la esfera de la migración ha aumentado considerablemente. En 2016 se generó un paso importante, ya que la Asamblea General de la ONU aprobó la Declaración de Nueva York sobre Refugiados y Migrantes, que contiene un conjunto de medidas reconociendo la labor positiva de los migrantes y se compromete a proteger su seguridad, dignidad, libertad y derechos humanos.

Posteriormente, los Estados Miembros de la ONU elaboraron el Pacto mundial para una migración segura, ordenada y regular, adoptado en la Conferencia intergubernamental sobre migración internacional realizada en 2018 en Marruecos.

Las Naciones Unidas manifiestan que “desde la antigüedad, el ser humano ha estado en constante tránsito. Algunas personas se desplazan en busca de trabajo o de nuevas oportunidades económicas, para reunirse con sus familiares o para estudiar. Otros se van para escapar de conflictos, persecuciones, del terrorismo o de violaciones o abusos de los derechos humanos. Algunos lo hacen debido a los efectos adversos del cambio climático, desastres naturales u otros factores ambientales. En la actualidad, el número de personas que vive en un país distinto de su país natal es mayor que nunca. En 2020, había unos 281 millones migrantes internacionales, lo que corresponde al 3,6% de la población mundial”.