Cada 19 de agosto se celebra el Día Mundial de Asistencia Humanitaria, con el objetivo de homenajear especialmente a todos los trabajadores humanitarios que han sido asesinados o resultaron heridos en el desempeño de su labor y también a quienes continúan, muchas veces en situaciones de extrema conflictividad, protegiendo y asistiendo en el mundo a millones de personas.

La conmemoración fue declarada en 2008 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en memoria del brutal atentado terrorista perpetrado contra la sede de la ONU en Bagdad, Irak, el 19 de agosto de 2003. Aquel ataque se cobró la vida de 22 personas, entre ellas la de Sergio Vieira de Mello, enviado especial de Naciones Unidas e importante activista de origen brasileño, quien había desempeñado durante más de 34 años importantísimas labores humanitarias.

Las tareas humanitarias suelen ser muy riesgosas y así lo demuestran algunas estadísticas. En 2019, 475 trabajadores humanitarios sufrieron ataques en diferentes lugares del mundo: 108 fueron asesinados, 242 heridos y 125 secuestrados. En este 2021, Naciones Unidas quiere honrar “a todos los trabajadores humanitarios y los profesionales de la salud que continúan, a pesar de las dificultades, prestando asistencia y protección a millones de personas. Este año, la celebración se produce cuando el mundo se encuentra aún luchando contra la pandemia COVID-19. Los trabajadores humanitarios están superando obstáculos de acceso sin precedentes para ayudar a las personas en crisis humanitarias en 54 países, así como en otros nueve países que han sido catapultados a la necesidad humanitaria por la pandemia COVID-19”.