“Más de 40 millones de personas en todo el mundo son víctimas de la esclavitud moderna, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Aunque no está definida en la ley, la esclavitud moderna se utiliza como un término general que abarca prácticas como el trabajo forzoso y el matrimonio forzado. Con ella, se hace referencia a situaciones de explotación en las que una persona no puede rechazar o abandonar debido a amenazas, violencia, coerción, engaño o abuso de poder”, expresa la ONU.

El Día para la Abolición de la Esclavitud fue establecido para concientizar a la opinión pública sobre el flagelo que supone la esclavitud moderna. La fecha se eligió para conmemorar el aniversario de la Convenio para la Represión de la Trata de Personas y de la Explotación de la Prostitución Ajena, que fue aprobada el 2 de diciembre de 1949.

En 1995, la conmemoración pasó a denominarse “Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud” y se centra en la erradicación de las formas contemporáneas de esclavitud, como la trata de personas, la explotación sexual, las peores formas de trabajo infantil, el matrimonio forzado y el reclutamiento forzoso de niños para su uso en conflictos armados.