La Asamblea General de las Naciones Unidas en 2005 expresó que “en la Declaración del Milenio, los Jefes de Estado y de Gobierno, entre otras cosas, consideraron que la solidaridad era uno de los valores fundamentales y universales en que deberían basarse las relaciones entre los pueblos en el siglo XXI y, a este respecto, decide proclamar el 20 de diciembre de cada año Día Internacional de la Solidaridad Humana”.

La Declaración del Milenio fue acordada el 8 de septiembre de 2000 por Jefes de Estado y de Gobierno reunidos en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, Estados Unidos, y en la cual se reafirmó la fe en la Organización y en su Carta como cimientos indispensables de un mundo más pacífico, más próspero y más justo.

“La solidaridad ha definido el trabajo de las Naciones Unidas desde el nacimiento de la Organización que, desde su creación, atrajeron a los pueblos del mundo para promover la paz, los derechos humanos y el desarrollo económico y social. La organización fue fundada en la premisa básica de la unidad y la armonía entre sus miembros, expresada en el concepto de seguridad colectiva que se basa en la solidaridad de sus miembros a unirse para mantener la paz y la seguridad internacionales”, expresa la ONU al respecto.

Además, la Asamblea General creó en 2003 el Fondo Mundial de Solidaridad, con el objetivo de erradicar la pobreza y promover el desarrollo humano y social en los países menos industrializados, en particular entre los segmentos más pobres de sus poblaciones.