En 2001, UNESCO adoptó la Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural. Un año más tarde, la Asamblea General de la ONU, bajo resolución 57/249, declaró el 21 de mayo Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo, y en 2015 adoptó, por unanimidad, la resolución sobre Cultura y Desarrollo Sostenible A/C.2 /70/L.59, donde reconoce la diversidad natural y cultural del mundo y que las culturas y las civilizaciones pueden contribuir al desarrollo sostenible siendo sus facilitadoras fundamentales.

Este día nos brinda la oportunidad de profundizar en los valores de la diversidad en la cultura y avanzar en los 4 objetivos de la Convención de la UNESCO sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales, adoptada en octubre de 2005:
• Apoyar sistemas sostenibles de gestión de la cultura
• Lograr un flujo equilibrado de bienes y servicios culturales y aumentar la movilidad de artistas y profesionales de la cultura
• Integrar la cultura en los marcos de desarrollo sostenible
• Promover los derechos humanos y las libertades fundamentales

Nuestro mundo es cada vez más diverso. Cada comunidad tiene diferentes creencias, costumbres, valores y una gran variedad de características que los hacen especiales. Su influencia, desde la cultura, hace que veamos el mundo en forma diferente y, por tanto, que apreciemos la diversidad, que debe ser respetada y advertida, porque muestra nuestras singularidades.

En efecto, reconocer nuestras diferencias es comprender la diversidad y aprender de otras culturas nos permite conocer las dificultades y tradiciones de cada comunidad.

En este sentido, una conciencia cultural es una de las estrategias más eficaces para convivir en paz.