“Reafirmando que, como lo expone el Preámbulo de la Constitución de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz”, expresa la Resolución de la 77ª sesión plenaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que en 1980 estableció el Día Internacional de la Paz.

La celebración, que se lleva a cabo el tercer martes de septiembre coincidiendo con el inicio del período de sesiones ordinario de la Asamblea General, está orientada a “conmemorar y fortalecer los ideales de paz en cada nación y cada pueblo y entre ellos”, según expresa la ONU.

Veintiún años después de aquella decisión, en 2001, la Asamblea General decidió por unanimidad designar a cada conmemoración del Día Internacional de la Paz “como un día de cesación del fuego y de no violencia a nivel mundial, a fin de que todas las naciones y pueblos se sientan motivados para cumplir una cesación de hostilidades durante todo ese Día”.

La preocupación mundial por la paz, en estos tiempos de pandemia, se acrecienta. Por ello, la ONU hace un llamamiento a que “el alto al fuego mundial debe seguir siendo respetado para garantizar que las personas atrapadas en conflictos tengan acceso a las vacunas y los tratamientos que pueden salvar vidas”. En consonancia con el llamamiento del Secretario General de las Naciones Unidas de un alto al fuego mundial en marzo de este año, en febrero de 2021 el Consejo de Seguridad aprobó por unanimidad una resolución en la que se pedía a los Estados Miembros que apoyaran una “pausa humanitaria duradera, amplia y sostenida” en los conflictos locales. Además, las Naciones Unidas establecieron que el tema para el Día Internacional de la Paz en este año es “Recuperarse mejor para un mundo equitativo y sostenible”.