Desde 2018, cada 24 de abril Naciones Unidas celebra el Día Internacional del Multilateralismo y la Diplomacia para la Paz para fomentar y apoyar los tres pilares fundamentales de la organización: el desarrollo sostenible, la paz y la seguridad y los derechos humanos. Esta fecha fue definida por Naciones Unidas bajo Resolución A/RES/73/127, cuya base es la Carta de las Naciones Unidas y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Bajo esta resolución, la Asamblea General invita a todos los Estados Miembros, observadores y organizaciones de Naciones Unidas a difundir las ventajas del multilateralismo y la diplomacia para la paz, a través de actividades educativas y de sensibilización pública, entre otras.

El multilateralismo funciona cuando los Estados persiguen un objetivo común. Sucedió en marzo de 2021 cuando los Estados adoptaron por consenso el informe del Grupo de Trabajo de composición abierta sobre las TIC: compartieron la opinión de que las actividades maliciosas de las TIC tienen consecuencias humanitarias potencialmente devastadoras para las infraestructuras que prestan este tipo de servicios esenciales. También, los Estados concluyeron que la pandemia del COVID-19 acentuó la importancia de proteger las infraestructuras sanitarias, incluidos los servicios e instalaciones médicas, mediante la aplicación de las normas pertinentes.

El Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares es otro ejemplo de multilateralismo en acción. Es la promesa de que un día dejaremos el uso de armas de manera indiscriminada e inhumana.

El trabajo de los Estados debe orientarse a intensificar esfuerzos para promover la adhesión a los tratados multilaterales para garantizar que sus disposiciones se apliquen fielmente y llevarlos hasta su objetivo: un mundo que proteja la libertad y los derechos humanos de cada persona.

Los acuerdos de la diplomacia multilateral elaborados por los Estados crean normas y desarrollan el derecho internacional humanitario para garantizar la existencia de límites legales. También plantea que el Derecho Internacional Humanitario es parte integrante del multilateralismo.

El cambio climático, la pandemia, los conflictos prolongados y el aumento de la desigualdad son cuestiones increíblemente complejas, interconectadas y a menudo transnacionales. Para hacer frente a estos retos, los Estados deben trabajar juntos a través del sistema internacional para preservar los logros alcanzados con tanto esfuerzo y superar los puntos muertos.

El futuro de la búsqueda de consenso no puede ser sólo multilateral: también debe ser multipartito. Debe involucrar a las instituciones locales y a los actores no gubernamentales, a los actores del desarrollo, a la sociedad civil, al sector privado y a otros.

Los habitantes del mundo dependen de una diplomacia multilateral y multipartita que funcione para la paz y el bienestar.