Una de cada tres mujeres en todo el mundo ha sufrido violencia física, psíquica o sexual. A raíz de este dato, en el año 2000 la ONU instauró el 25 de noviembre como un día de conmemoración para visibilizar esta situación y llamar a la reflexión sobre la necesidad de revertir el trasfondo social y cultural que existe detrás: las relaciones de poder históricamente desiguales entre el hombre y la mujer.

Considerando que en tiempos de crisis las cifras aumentan, la situación originada por la pandemia de COVID-19 y las recientes crisis humanitarias, conflictos y desastres climáticos han agravado mucho más la violencia de género. Un nuevo informe de ONU Mujeres, basado en datos de 13 países desde la pandemia, recoge que 2 de cada 3 mujeres padecieron alguna forma de violencia o conocían a alguna mujer que la sufría.

El día elegido tiene su origen en 1981 cuando organizaciones y activistas de diferentes países, comenzaron a realizar cada 25 de noviembre una jornada de protesta contra la violencia de género. La fecha es un homenaje a la memoria de las hermanas Mirabal, tres militantes políticas de República Dominicana que fueron brutalmente asesinadas ese mismo día, pero de 1960, por orden del dictador Rafael Trujillo.

A pesar de los avances a nivel internacional, como la adopción de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer, adoptada por la ONU en 1979, continúa siendo un grave problema a nivel mundial. Según datos de la ONU, un tercio de los países del mundo aún no han prohibido la violencia doméstica y en 37 Estados los violadores no son juzgados si están casados o lo hacen posteriormente con la víctima. No se trata sólo de maltratos físicos: la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la Mujer (1993) define la violencia contra la mujer como “todo acto de violencia que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”.