En 1987 la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe (RSMLAC) propuso instaurar este día para abordar las múltiples causas de enfermedad y muerte que afectan a las mujeres y observar su atención, prevención y tratamiento.

Es fundamental aumentar la conciencia sanitaria en las mujeres bajo un enfoque multidisciplinario centrado en objetivos de cuidado, control y gestión de enfermedades.

La mejora de la salud de las madres afecta directamente a la de sus hijos e hijas, al igual que su capacidad para amamantar y alimentar. Una optimización de la salud en las mujeres renueva sus perspectivas de desarrollo a través de la transmisión intergeneracional directa del capital humano. Dado que la gran mayoría del cuidado de niñas y niños en los países en desarrollo está a cargo mujeres, la oportunidad de un ambiente saludable colabora en el bienestar de las familias.

También la mejora de la salud reproductiva mediante, por ejemplo, la disponibilidad de anticonceptivos que les ofrece alternativas de llevar adelante una vida acorde a sus elecciones y autonomía.

Los rendimientos en materia de educación aumentan por la menor morbilidad y por una baja en la mortalidad lo cual les permite una mayor participación en el mercado laboral.

Las políticas públicas referidas al tema deberán crear intervenciones eficaces que colaboren en el desarrollo de estrategias sanitarias para ellas y sus familias mejorando, así, su calidad de vida.

La promoción de la salud en las mujeres contribuye a alcanzar una mayor equidad en el acceso a la asistencia sanitaria y a la mejora de su bienestar físico, especialmente teniendo en consideración la igualdad de género y el empoderamiento femenino, metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas.