Fue declarada por primera vez en 1964 y reconocida por la UNESCO en 1993 y conmemora la muerte del Mahatma Gandhi, líder nacional y espiritual de la India.

Esta efemérides, que hoy se celebra en el hemisferio norte y el 30 de marzo en el sur, tiene por objetivo la educación en y para la tolerancia, la solidaridad, la concordia, el respeto a los Derechos Humanos, la no-violencia y la paz.

¿Por qué es necesario celebrar este día? Porque niños, niñas y jóvenes son expuestos a una realidad cada vez más violenta reflejada en comportamientos como el bullying y el ciberacoso, por ejemplo. Una educación inspirada en una cultura de no violencia y paz permite a alumnos y alumnas en el mundo adquirir conocimientos, actitudes y competencias que refuercen su desarrollo como ciudadanos y ciudadanas globales críticas y comprometidas con sus derechos y los de otras personas.

Mahatma Gandhi dijo: “Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia” y es que frente a la violencia que atenta contra la integridad física, psíquica y moral, él y otros líderes y lideresas optan por la lucha y resistencia activas a través de la verdad y el amor en lugar del uso de la fuerza.