“Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres y las mujeres, es en la mente de los hombres y las mujeres donde deben erigirse los baluartes de la paz”. Estas palabras son de la Constitución de la UNESCO, firmada el 4 de noviembre de 1945 y en vigor a partir del año siguiente. A partir de ese momento la fecha se viene recordando y celebrando anualmente como Día de la UNESCO en todo el mundo.

“Ya en 1942, en tiempos de guerra, los gobiernos de los países europeos que se enfrentaban a la Alemania nazi y sus aliados, se reunieron en el Reino Unido para la Conferencia de Ministros Aliados de Educación (CAME). La Segunda Guerra Mundial estaba lejos de terminar, pero estos países estaban buscando formas de reconstruir sus sistemas educativos una vez que se restableciera la paz. Muy rápidamente, el proyecto creció en tamaño y luego se hizo universal”, expresa la UNESCO en su sitio web sobre el origen de la creación del organismo.

Pero fue ya finalizada la Segunda Guerra Mundial, en noviembre de 1945, cuando se aprobó la fundación de la UNESCO. Se concretó en una conferencia de las Naciones Unidas (a propuesta de la CAME), realizada en Londres, Inglaterra, y con la participación de cuarenta y cuatro países, de los cuales treinta y siete la aprobaron.

La UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura -en inglés United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization: UNESCO-), “trata de establecer la paz mediante la cooperación internacional en materia de educación, ciencia y cultura”. Hoy, los programas de la UNESCO contribuyen al logro de los objetivos de desarrollo sostenible definidos en el Programa 2030, aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2015.