La Unesco y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) establecieron que cada 5 de octubre se celebre el Día Mundial de los Docentes, para rendir homenaje a una de las profesiones más valiosas dentro de cualquier sociedad. La fecha conmemora el aniversario de la suscripción de la Recomendación de la OIT y la UNESCO relativa a la Situación del Personal Docente, realizada en 1966.

La situación del personal docente debería corresponder a las exigencias de la educación, definidas con arreglo a los fines y objetivos docentes; el logro completo de estos fines y objetivos exige que los educadores disfruten de una situación justa y que la profesión docente goce del respeto público que merece” puede leerse en aquella Recomendación, que además establece criterios de referencia en cuanto a los derechos y responsabilidades del personal docente y normas para su formación inicial y perfeccionamiento, la contratación, el empleo, y las condiciones de enseñanza y aprendizaje. Años más tarde, en 1997, se adoptó la Recomendación relativa a la Condición del Personal Docente de la Enseñanza Superior.

La UNESCO destaca que, desde entonces, la labor del docente ha ido ganando importancia y que entre los objetivos de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, “la educación juega un papel fundamental”. También se proyecta que, en el futuro, hará falta mayor cantidad de profesionales en esta disciplina.

En este Día Mundial de los Docentes de 2021, a un año y medio de que comenzara la pandemia de COVID-19, según la UNESCO “se hará hincapié en el apoyo que se debe proporcionar a los docentes para que participen plenamente en el proceso de recuperación”. El tema para este año será “Los docentes en el centro de la recuperación de la educación”.