La conmemoración se estableció en el Segundo Encuentro de Organizaciones y Movimientos de América reunido en Tihuanacu (Bolivia) en 1983, para reivindicar las luchas que las mujeres indígenas han llevado y llevan adelante en distintos rincones del hemisferio, sobre todo en América Latina. Es un homenaje a Bartolina Sisa, una mujer aymara, violada, torturada y finalmente asesinada el 5 de septiembre de 1782 tras liderar una sublevación indígena contra la Corona española y que pasó a la historia como una de las mujeres más valientes e inquebrantables que ofreció el continente.

Actualmente se calcula que solo en Latinoamérica existen alrededor de 522 pueblos indígenas y que la población total alcanzaría a unos 42 millones de personas. El 59 por ciento son mujeres y, sin embargo, son el sector más oprimido tanto de la sociedad tribal como de la sociedad en general. Según el Ministerio Público de la Defensa (MPD) de Argentina, “este colectivo requiere de una especial atención por parte del sistema de administración de justicia. Que considere las características de su identidad, que se construye en relación con otras categorías sociales y culturales que interaccionan en múltiples niveles”.

En 2007, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, un documento exhaustivo que enfatiza el derecho de los pueblos indígenas de preservar y fortalecer sus propias instituciones, culturas y tradiciones y de trabajar por su desarrollo de acuerdo a sus aspiraciones y necesidades. De todos modos, en la actualidad ONU Mujeres, la organización de las Naciones Unidas dedicada a promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, expresa una señal de advertencia: “aunque la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas generó especial atención sobre las necesidades y los derechos de las mujeres indígenas e instó a protegerlas de la violencia, estas mujeres siguen sufriendo niveles desproporcionados de discriminación y violencia. Más de una de cada tres mujeres indígenas es violada a lo largo de su vida. Además, esta población presenta una tasa superior a la media de mortalidad materna, embarazo adolescente y enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH/SIDA”.