En 2012 la ONU designó el 6 de febrero como Día Internacional de Tolerancia Cero para la Mutilación Genital Femenina con el fin de concientizar esfuerzos dirigidos a la eliminación de esta práctica, reconocida como una violación grave a los derechos humanos, la salud y la integridad de las mujeres y las niñas.

Intenta ser un llamamiento a la comunidad mundial que permita a las niñas y a las mujeres tener voz, elección y control sobre sus vidas.

Más de 200.000.000 de niñas y mujeres han sido sometidas a la ablación y mutilación genital femenina en 30 países, principalmente de África, Asia meridional y Oriente Medio. Más de la mitad de ellas vive en Indonesia, Egipto y Etiopía.

Se calcula que en la próxima década 30 millones de niñas menores de 15 años correrán el riesgo de sufrir esta práctica que varía mucho entre los países de las regiones mencionadas y dentro de ellos y donde la mayoría de las niñas fueron sometidas a la ablación antes de los 5 años: en Yemen, por ejemplo, el 85% de las niñas experimentaron la práctica en su primera semana de vida.

La mutilación genital femenina constituye una violación inaceptable de los derechos de las niñas y de las mujeres adultas a su sexualidad natural. Los pactos internacionales subrayan la obligación de los Estados miembros de Naciones Unidas de garantizar la protección y promoción de los derechos humanos, incluidos los derechos a la no discriminación, a la vida y a la integridad física y mental.

Diversos instrumentos de derechos humanos tienen el potencial de prevenir, detener y eliminar la práctica haciendo que sus autores sean responsables y rindan cuentas.