Hoy es el Día Mundial de la Salud. Se trata de una jornada de concienciación considerada como una oportunidad para dirigir la atención mundial a algún tema de gran importancia para la salud global.

Este año la Organización Mundial de la Salud (OMS) dirigirá la atención a la interconexión entre el planeta y nuestra salud instando a las personas, comunidades, gobiernos y organizaciones civiles a compartir sus progresos sobre las medidas que están adoptando para nuestra protección y la del mundo.

La primera Asamblea Mundial de la Salud, celebrada en 1948, pidió que se instituyera un Día Mundial de la Salud para sensibilizar a la población mundial sobre temas específicos relacionados con la salud, a fin de destacar un área de importancia para la OMS. Así, desde 1950, el Día Mundial de la Salud se celebra el 7 de abril de cada año.

La OMS aprovecha este día para marcar el lanzamiento de programas a largo plazo, en relación con el cual se realizan actividades y se proporcionan recursos mucho más allá de esta fecha que constituye una de las ocho campañas anuales oficiales de salud mundial que celebra la OMS: los días mundiales de la tuberculosis, el paludismo, sin tabaco, el SIDA, del donante de sangre y la hepatitis junto con el día mundial de la inmunización.

 Debemos tener presente que la asistencia sanitaria es un derecho. Sin embargo, para muchas personas en todo el mundo, esto no es una opción. Quienes viven en la pobreza o sufren los efectos devastadores de la guerra y los conflictos bélicos no tienen acceso a la asistencia sanitaria; incluso los suministros médicos más básicos están fuera del alcance de muchas personas vulnerables.

Sin acceso a la asistencia sanitaria, las personas corren un riesgo mayor. Las enfermedades, la desnutrición, los embarazos pueden ser peligrosos sin la ayuda y el apoyo adecuados.

Es fundamental hacer lo posible para mejorar la calidad de vida de las población, en especial aquellas en riesgo, aliviar el sufrimiento y apoyar la provisión de un acceso fácil a los suministros médicos y a un sistema sanitario de calidad.

En este caso, a un sistema que contemple la relación cada vez más interconectada entre la salud del planeta y la de cada uno de sus habitantes.