NIVEL SECUNDARIO E INTERMEDIO

No existe una definición universalmente aceptada de juventud. El período que va de niñez a la edad adulta puede variar en función del contexto socioeconómico. Por ejemplo, el Programa de Acción Mundial de las Naciones Unidas para los Jóvenes establece una franja de edad de 15 a 24 años, que es también la del CIDJ. El CAJ define a los jóvenes entre 15 y 35 años, aunque reconoce como menores a los que tienen entre 15 y 17 años.

Más recientemente, la Resolución 2250 (2015) del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre juventud, paz y seguridad define a los jóvenes entre 18 y 29 años.

Son los derechos que nos corresponden independientemente de quién seas o dónde hayas nacido y vivas, lo que significa que son universales. No nos los pueden quitar, por eso son inalienables. Todos son igual de importantes. Además, la garantía de un derecho no puede ir en contra de o comprometer ningún otro.

Son interdependientes y están interrelacionados, o sea que el disfrute de un derecho puede depender del disfrute de otros. La violación o la falta de acceso a un derecho puede afectar nuestra capacidad para acceder o disfrutar de otros derechos.

Son derechos legales que los Estados de todo el mundo han acordado a través de documentos internacionales como tratados, convenciones y pactos. Por tanto, los gobiernos tienen la obligación de respetarlos, protegerlos y cumplirlos. Esto implica que los Estados no pueden impedir su disfrute por parte de grupos o individuos. Los Estados también deben garantizar que las personas y comunidades estén protegidas frente a las violaciones de sus derechos y adoptar acciones e iniciativas que permitan que los derechos se ejerzan.

Los derechos humanos son parte importante de nuestras vidas al punto tal de que muchas veces entendemos que es obvio que deben ser respetados.

Pensá con qué frecuencia tomamos agua limpia, comemos, vamos al colegio, decimos o escribimos qué pensamos, nos atienden en el hospital, practicamos (o no) una religión o esperamos que nos traten con justicia. Todas estas acciones de todos los días se relacionan con la protección de nuestros derechos humanos y de las demás personas.

Por ejemplo, cuando un país, o varios, han pasado por situaciones límite -como guerras, genocidios, etc. que afectan el libre ejercicio y la protección de derechos humanos- una vez concluidas, suelen realizarse investigaciones, juicios a quienes cometieron crímenes o acuerdos en favor de la defensa de las personas para tomar conciencia de los daños sufridos contra la humanidad bajo situaciones de debilidad, abandono y orfandad de parte de los Estados.

Un ejemplo claro de defensa de los derechos humanos fue la firma de muchos países, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos creada luego de las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial con la creación de las Naciones Unidas y el Consejo de Europa.

En Argentina, terminada la última dictadura cívico militar, se creó una Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (CONADEP) para registrar los más crueles delitos cometidos contra personas de todas las edades y condición para defender la democracia y que nunca más volviera a existir el terrorismo de Estado.

Por razones históricas, los derechos humanos podemos dividirlos en dos tipos: civiles y políticos y derechos económicos, sociales y culturales. Todos son igual de importantes.

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 ¿Querés saber más sobre los derechos humanos: qué son y de dónde vienen? En esta sección descubrirás la historia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y por qué son importantes hoy.

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¿Buscás ideas para promover y proteger los derechos humanos? Averiguá qué podés hacer para defenderlos dentro y fuera de tu comunidad.

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¿Necesitás expresar una injusticia que percibís que otra persona o que vos estás sufriendo?  Dirigite a autoridades nacionales, locales, a una organización barrial, juntate con amistades y vean la forma de organizarse, expresalo en tus redes sociales. Que te lean o te escuchen.

Historia
Después de la destrucción causada por la Segunda Guerra Mundial, los gobiernos del mundo se unieron en 1945 para formar una organización internacional llamada Naciones Unidas (ONU) dedicada a mantener la paz y la seguridad.
Una de las primeras acciones de la recién fundada ONU fue redactar un documento que expresara los derechos humanos básicos compartidos por todas las personas, en todas partes. El resultado fue la creación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948.
La Declaración Universal de Derechos Humanos reconoce nuestra dignidad y afirma que los derechos humanos deben aplicarse por igual a todos, independientemente de quiénes sean o dónde vivan.
Tiene 30 artículos que son la base de la protección y promoción de los derechos humanos en el mundo. Incluye derechos civiles y políticos, como el derecho a la vida, a la libertad de expresión, al tiempo libre, a la intimidad, a tener una propiedad sobre algo. También incluye derechos económicos, sociales y culturales, como el derecho a la seguridad social, a la salud y a la educación.
Ha sido aceptado y acordado por todos los países y muchos de ellos los incluyeron en sus constituciones nacionales y leyes.

Aunque deben aplicarse en forma universal, determinados grupos de personas se enfrentan a barreras para acceder a sus derechos y disfrutar de ellos. En este caso, los países han desarrollado mecanismos internacionales dedicados a los derechos de ciertos grupos, como mujeres, niños y niñas y personas con discapacidad, por ejemplo.

Si bien la Convención de la ONU sobre los Derechos de Niños y Niñas se aplica a menores; los jóvenes (que se mueven entre dos etapas de la vida, infancia y adultez) pueden ser vulnerables a ciertas formas de discriminación.

A menudo les es difícil acceder a educación, a empleo de calidad, a protección social por ejemplo, lo que limita sus capacidades.

Así, es preciso que las juventudes tengan una protección específica para abordar la discriminación y eliminar barreras que no les permiten acceder a sus derechos.

Los derechos de la juventud se refieren al pleno disfrute de tus derechos y libertades. Aún cuando no existe una norma universal especial sobre los derechos de la juventud, hay 2 acuerdos regionales centrados en los derechos de este colectivo. Se trata de la Carta Africana de la Juventud (CAJ) y la Convención Iberoamericana de Derechos de Jóvenes (CIDJ) que incluye a España y Portugal. Estas normas, además de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, introduce derechos que permiten a las juventudes hacer valer mucho mejor sus derechos humanos y promueven el desarrollo y aplicación de políticas y programas.

Reconoce a las organizaciones juveniles como actoras y compromete a los Estados a desarrollar acciones y políticas integrales para las juventudes, en especial para las más vulnerables.

Hoy hay 1.800 millones de jóvenes en el planeta que son una fuerza de cambio social innovador hacia un mundo más igualitario y sostenible. Sólo en los últimos años han liderado movimientos y han conseguido atraer la atención del mundo y desafiar prácticas contrarias al ejercicio de sus derechos.

Tienen, ante todo, el derecho fundamental de participar y comprometerse de forma significativa con la sociedad y, según el artículo 12 de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de Niños y Niñas (firmada por 196 países) tienen derecho a que se escuche su voz, a que se les tenga en cuenta en las decisiones que afectan a sus vidas y a la libertad de expresarse, lo que impone a los gobiernos la obligación de crear espacios para que las juventudes influyan en las decisiones y políticas que les afectan.

Además, en una resolución de 2013, la Asamblea General de las Naciones Unidas solicita “…a los Estados Miembros y a las entidades del sistema de Naciones Unidas a que, en consulta con organizaciones dirigidas por jóvenes, estudien vías para promover la participación plena, efectiva, estructurada y sostenible de jóvenes y las organizaciones dirigidas por jóvenes en los procesos de adopción de decisiones”. Esta resolución fue reforzada por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en 2016.

A pesar de todo lo trabajado, de convenciones y de acuerdos pactados las juventudes se enfrentan a oportunidades desiguales de participación. Por lo general, no se les da voz ni poder para tomar las decisiones que influyen en sus vidas y para crear un cambio social positivo. Esto ocurre en muchos y variados espacios.

Por eso es preciso que no se vulnere su derecho humano básico a expresarse a fin de que sus capacidades sean aprovechadas dado que pueden participar en forma activa en la toma de decisiones y mejorar su capacidad de resolución de problemas y comunicación.

Además, en un espacio amigable pueden usar sus habilidades para fortalecer la sociedad civil, aumentar la responsabilidad de los gobiernos y de las empresas y trabajar por una mayor unión social.

Por último, cuando se capacita y apoya a las juventudes, su participación, influencia y compromiso pueden ser un medio muy importante para que desafíen situaciones de abuso, injusticia y discriminación.

Los Estados son los principales responsables de garantizar que las juventudes tengan pleno acceso a todos sus derechos sin ningún tipo de barreras.

Los Estados tienen que:

RESPETARNOS
Abstenerse de impedir el disfrute de nuestros derechos

PROTEGERNOS
Impedir que otros obstaculicen el goce de los derechos

CUMPLIR
Adoptar las medidas adecuadas para la plena realización de los derechos

A continuación te resumimos algunos de los derechos recogidos en los principales instrumentos de derechos humanos a diferentes niveles. No es absoluto, se centra en algunos de los derechos sobre los que más suelen trabajar las organizaciones juveniles. También te ofrecemos ejemplos de posibles violaciones a tus derechos.

NO DISCRIMINACIÓN

Todos los derechos de las normas internacionales garantizan que no seamos discriminados por ningún motivo. Generalmente la discriminación se da por raza, color, elección sexual, lengua, religión, opiniones políticas o de cualquier otro tipo, origen nacional o social, pertenecer a una minoría, posición económica o cualquier otra condición social.

Ejemplos de incumplimiento: cuando te discriminan por la edad en el trabajo porque te consideran que no tenés experiencia suficiente, lo mismo cuando no tenés la misma religión o creencias que la mayoría (o no directamente no tenés), por tu origen, por el barrio donde vivís, etc.

Tenés derecho a que las personas, incluidas integrantes de tus familias y amistades, sean cuidadosas y tengan un trato amable, a que no te etiqueten, a que no te juzguen por tu aspecto ni por tus gustos.

La lucha contra discriminación por cuestiones de género puede convertirse en superpoder, en especial cuando se trata de mostrar fuerza y presionar por la igualdad, las juventudes dirigen el mundo y presionan y promueven sus derechos.

SALUD

Se trata de disfrutar del más alto nivel posible de tu salud física y mental y que puedas atenderte en servicios de salud accesibles y eficaces. También, que tengas acceso a políticas de prevención de enfermedades, incluido un medio ambiente sano y a condiciones de trabajo saludables.

Ejemplos de incumplimiento: cuando no tenés acceso a la información sobre salud sexual y reproductiva y a los servicios correspondientes; cuando no tenés apoyo adecuado para mejorar tu salud mental, por ejemplo.

PARTICIPACIÓN

Tenés derecho a que te escuchen sobre todos porque jóvenes siempre están a la búsqueda de nuevas formas de participación en las decisiones que tienen impacto directo o indirecto en su bienestar.

Tenés derecho a participar en las decisiones que te afecten en el ámbito público. Esto incluye tener derecho a formar parte del gobierno, directamente o a través de representantes libremente elegidos. También tenés derecho a votar y a que te elijan para ocupar un cargo.

Ejemplos de abusos: que te exijan una edad más alta para presentarte a las elecciones a cargos públicos que la edad legal para votar o la mayoría de edad.

LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Tenés derecho a mantener tus propias opiniones y a recibir y difundir información e ideas.

EDUCACIÓN

La educación es fundamental para nuestro desarrollo y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales y nos permite participar efectivamente en una sociedad libre.

Tenés derecho a:

  • Enseñanza primaria gratuita y obligatoria.
  • Enseñanza secundaria gratuita. Servicios de orientación profesional gratuitos y eficaces. Enseñanza superior accesible. A elegir qué educación te conviene en relación con tus convicciones y deseos.
  • Cuando tenés una discapacidad también tenés derecho a la educación y a formación profesional, incluida la integración escolar.
  • Las infraestructuras de los colegios e institutos no están adaptadas a jóvenes con discapacidad y debe pensarse en las necesidades de todas las juventudes para que vayan a clases y no abandonen sus estudios.

Ejemplos de incumplimientos: discriminación escolar; cuando sos inmigrante o solicitante de asilo y no te dan acceso a la educación.

También, luchar contra el acoso escolar es crucial para jóvenes activistas.

VIVIENDA

Corresponde al derecho a un nivel de vida adecuado e incluye:

  • Tenés derecho a acceder a una vivienda adecuada y posible, que se reduzca el número de personas sin hogar, que haya políticas de vivienda para las personas más vulnerables y se limiten los desalojos forzosos
  • También es preciso que los y las jóvenes provenientes de otros países tengan igualdad de acceso a viviendas o ayudas para conseguirlas.

Ejemplos de incumplimientos: gran cantidad de jóvenes sin hogar en comparación con los adultos.

LIBERTAD DE REUNIÓN Y DE ASOCIACIÓN

Es el derecho a reunirnos de manera pacífica, así como a formar asociaciones, incluidos sindicatos para proteger sus intereses.

Ejemplos de violaciones: leyes que no permiten libertad de reunión pacífica.

INCLUSIÓN

Que jóvenes con discapacidad se aíslen o que sean rechazadas por alguna razón es una grave violación a sus derechos. Deben tratarte con cuidado. Merecés un trato especial cuando lo precises.

Tengamos siempre presente respetar los derechos de las demás personas sean quienes fueren y defendamos sus derechos aún cuando no estemos de acuerdo con ellas porque cuando se niegan los derechos humanos de alguien, se socavan los derechos de todos y de todas. Debemos levantar la voz y actuar usando nuestros derechos para defender los de otras personas.

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